La magia de un pasado presente

16/07/2006

Su nombre procede del latín cuyo significado puede ser agradable, buena o bella vista. La verdadera historia de Belvís de Monroy comienza en el siglo XII, cuando los ejércitos cristianos reconquistan definitivamente estas tierras del dominio de los moros. Un municipio que merece la pena descubrir por sus múltiples tesoros histórico-artísticos. Vamos a hacer un pequeño recorrido por ella.

LA HISTORIA HACE ARTE

El Castillo-palacio de Belvís se alza al oeste de la villa, en lo más elevado de un macizo granítico. Tuvo su origen a finales del siglo XIII en tiempos de Hernán Pérez del Bote, primer señor de Belvís. En el castillo podemos distinguir dos partes diferenciadas. Por un lado, la fortaleza propiamente dicha, en la que se aprecia su carácter defensivo y militar. Y por otro lado, la residencial o palaciega, hoy lamentablemente desaparecida en su mayor y mejor parte. También hay que visitar ‘El Rollo’. En el centro de la amplia plaza se alza el elegante ‘Rollo’, la horca o picota, de estilo gótico, símbolo evidente que acredita la categoría de Villa. Era también el emblema externo de la jurisdicción, que se colocaba en la plaza o en los alrededores más transitados. No se sabe en qué momento se colocó el Rollo por lo que se desconoce la fecha exacta en que se concedió a Belvís el título de Villa. La Iglesia de Santiago Apóstol se construyó entre los siglos XIV y XV. lo más destacado son sus dos entradas, sobre todo la del sur, compuesta por un arco moldurado y un bello porche asentado sobre dos esbeltas columnas de orden compuesto apoyadas en una breve escalinata. Además de la iglesia de Santiago Apóstol, existieron dos conventos, uno de las dominicas y otro de franciscanos clarisas, así como la capilla del antiguo hospital de San Pedro. En los alrededores, la antigua ermita de Nuestra Señora del Berrocal y el convento de San Francisco, de franciscanos descalzos. Será a partir de 1524 cuando el Convento de San Francisco entró definitivamente en la historia para ser recordado, pues el 13 de mayo de aquel año, doce frailes franciscanos salidos de este convento, pisan tierras de México.

RUTAS NATURALES

Las rutas naturales nos enseñarán la flora y la fauna más importante de la zona: el río, las dehesas boyales, las cigüeñas, aves rapaces… La fauna avícola es la más impresionante de todas. Se puede apreciar en este área el buitre leonado, el alimoche, el águila real, el águila perdicera, el halcón peregrino, la cigüeña negra y los buitres negros. En otro orden de fauna hay que citar la existencia de tejones, ginetas, gatos monteses, garduñas, comadrejas, zorros.

Esta es una pequeña muestra de lo que alberga Belvís De Monroy, un lugar mágico para soñar, donde el tiempo se detiene para que el viajero pueda degustar en su paladar los sabores de antaño, de un tiempo donde la historia y el arte se descubren para un futuro que ahora es presente y que pronto será pasado.

Leído en el Diario Hoy de Extremadura.

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