La central de Almaraz pedirá funcionar más allá de 2020 si se cambia la norma.

Reactor de la nuclear de Almaraz

Reactor de la nuclear de Almaraz

6/10/2013

El Ejecutivo de Rajoy se está planteando ampliar la vida útil de las nucleares españolas de los 40 a los 60 años.

Lo que hace no mucho tiempo se veía casi como un imposible para la central nuclear de Almaraz, prolongar su vida útil de los 40 años para los que fue diseñada a 60, parece cada día más factible. Ya se viene haciendo en otros países en plantas de tecnología similar. La última pista en ese sentido la dio el propio ministro de Industria, José Manuel Soria, en un desayuno de trabajo con responsables de este sector el pasado martes.

El director gerente de la central de Almaraz, José María Bernaldo de Quirós, que estuvo en ese desayuno, explicó ayer en rueda de prensa que el ministro les dijo que por ahí van las directrices del Gobierno, ampliar la vida útil a 60 años. En ese sentido reconoció que ese es el objetivo que persiguen las empresas propietarias de la planta desde hace tiempo, y que para ello se vienen renovando y mejorando los equipos de manera permanente con inversiones millonarias. «El panorama ahora es mucho mejor, porque hasta hace un tiempo parecía innombrable abordarlo», señaló.

Por ello, Quirós anunció que solicitarán la renovación de la licencia cuando termine el periodo ahora concedido, el 8 de junio del 2020, puesto que la central está «en su mejor momento de funcionamiento y ya se está haciendo en otros sitios».

Dentro de ese proceso de renovación se enmarca la prolongada duración de la recarga de combustible que iniciará la central nuclear a finales de mes en su unidad II. Pasará de los 30 o 35 días que son habituales a 65. En ese periodo, además de las actividades habituales de sustitución del combustible gastado y mantenimiento general, se harán importantes modificaciones de diseño, como la implantación de un panel de parada alternativa para poder detener la central desde fuera de la sala de control.

También se harán modificaciones para incrementar la resistencia de la instalación ante movimientos sísmicos y otras relacionadas con las nuevas normas de seguridad aprobadas a raíz del accidente de la central japonesa de Fukushima.

Todo ello disparará el coste de la recarga hasta los 81 millones de euros, de los que 64 corresponden a los 64 elementos de combustible que se ubicarán en el reactor -1 millón cada uno- y los 17 restantes a los trabajos de mantenimiento propiamente dichos. Para llevar a cabo todas las tareas programadas se incorporarán a la planta unos 1.100 trabajadores adicionales a los que ya tiene, que son algo más de 800 entre su propia plantilla y las empresas especializadas que prestan servicios en Almaraz.

Por otro lado, para conseguir la ampliación de la vida útil que se pretende se hace fundamental la existencia del almacén temporal centralizado (ATC), puesto que empiezan a ser preocupantes los datos de ocupación de las piscinas de almacenamiento del combustible gastado de alta actividad de la planta cacereña. Se ha superado el 80% en la Unidad I y el 76% en la II. El grado de saturación se alcanzará en los años 2021 y 2022 respectivamente.

Es necesario el ATC

En ese sentido el director gerente de Almaraz dijo que es imprescindible disponer del ATC, y que cree que hay margen suficiente para tenerlo antes de que llegue esa fecha.

Bernaldo de Quirós informó de que la producción acumulada en el primer semestre del año superó los 7,6 millones de kilovatios/hora, y destacó la preocupación por el empleo que mostraron los alcaldes del entorno, con quienes se reunió en la noche del jueves.

En ese encuentro anunció que se incrementará la formación de los vecinos de los pueblos próximos en el centro de formación que pusieron en marcha en primavera para que tengan más acceso a los trabajos especializados, si bien más de la mitad de los operarios que se incorporan en las recargas que pertenecen a pueblos de la zona.

Leído en Diario Hoy de Extremadura.

 

Leído en Diario Hoy de Extremadura

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