Edad del Hierro

Edad del hierro, dibujo de recreación de un carro

Edad del hierro, dibujo de recreación de un carro

A la primera Edad del Hierro en Extremadura, se la denomina Periodo Orientalizante, y hace alusión a una aculturación sufrida como consecuencia de la adopción y reinterpretación de los elementos culturales mediterráneos-orientales traídos por fenicios y griegos llegando a Extremadura  a través de  Tartessos .Las motivaciones de estas influencias hemos de buscarlas de nuevo en las riquezas metalífera que atesoraba la región.

Pasarriendas de un carro

Pasarriendas de un carro

En principio se introdujeron objetos atractivos, pero poco numerosos destinados a las castas locales, después la sociedad se hizo permeable y tanto los objetos como el comportamiento de los colonos pasaron a formar  parte del acervo cultural, aunque Extremadura conservó en líneas generales un carácter marcadamente rural frente al núcleo tartésico andaluz.

 

Edad del hierro, glandes de plomo para honda

Edad del hierro, glandes de plomo para honda

Durante todo el período, los hábitats más característicos fueron los castros , algunos de los cuales ya estaban ocupados en el Bronce final y cuya situación pasa por la ocupación de lugares geográficamente estratégicos de fácil defensa y amplio dominio visual, normalmente sobre vías naturales de comunicación: Talavera la Vieja, Medellín, Aljucén, etc..

cerámicas grises

cerámicas grises

En nuestro caso cabe destacar Talavera la Vieja, un poblado de cierto desarrollo urbanístico al que se le atribuye un papel redistribuidor de esas redes comerciales. Además de los castros en Extremadura continuaron existiendo muchos poblados de llanura. En cuanto a la economía, esta tuvo una base fundamentalmente agropecuaria, con predominio del ganado vacuno frente a la cría de ovejas y cabras, teniendo el ganado equino cada vez más importancia.

Edad del hierro, molino para cereales

Edad del hierro, molino para cereales

La caza continúa teniendo un papel primordial, destacando la caza de cérvidos. Además de estas actividades, hay que recordar el auge de la metalurgia y el alto nivel alcanzado por el artesanado y el comercio. La introducción del torno, por ejemplo, favoreció el desarrollo de la alfarería. Importante fue también la introducción de la vid, que a partir de entonces se empezó a producir de manera local. En el plano funerario, la modalidad de incineración sustituyó a la inhumación en cistas de la  Edad del Bronce, incorporando ajuares que  a veces adquirían el carácter de extraordinario como puede colegirse del tesoro de Talavera la Vieja (vasos de cerámica, arracadas de plata, armas, basculantes con grifos, etc.).

 

Edad del Hierro. Punta de lanza.

Cuchillos afalcatados

El rito documentado en Extremadura, añade además que donde se quemaba el cadáver se celebra un banquete funerario, acompañado de música y después se introducían los restos en una urna. Otros elementos importados fueron vasos fabricados en los alfares griegos, cuya presencia queda recogida en un pequeño conjunto de cerámicas procedentes de la Muralla de Valdehúncar. Asistimos a una celtización del territorio. En nuestra comarca los vettones se asientan en el Campo Arañuelo y su entorno, con sus verracos o esculturas zoomorfas, que no se han hallado en el entorno, pero sí en la zona de la Jara (Villar del Pedroso y  Valdelacasa), pues parece ser que esta zona no encajaba en los parámetros preferidos por aquellos pueblos pastores y guerreros.

Verraco de Villar del Pedroso

Verraco de Villar del Pedroso

Aunque es difícil imaginar que no se asentaran en el área de nuestra localidad, ya que también cuenta con buenas condiciones para ello: pues practicaban la ganadería más o menos trashumante, para lo que es idónea esta penillanura que rodea Las Casas.  Pero sí se conservan restos de poblados pertenecientes a esa cultura muy cerca de Las Casas: los de «La Muralla» de Valdehúncar y el Castro de Valdecañas junto al río Tajo y a la carretera Almaraz-Valdecañas, como también los había en la anegada Talavera la Vieja.

Edad del Hierro. Punta de lanza.

Edad del Hierro. Punta de lanza.

Con el nombre de castros u oppida se designa a los poblados fortificados que caracterizan el poblamiento de época protohistórica. Estos se concentrarán principalmente en torno a los ríos dibujando un patrón de asentamiento en el que frecuentemente se asocian ciudadela y ribero. Están dotados en su mayoría de potentes murallas,torres y fosos por el exterior, encerrando superficies con unas dimensiones que oscilan entre 1 y 7 hectáreas.

 

Balanza con ponderales

Balanza con ponderales

Un cierto grado de urbanismo, de origen mediterráneo,  es ya apreciable, con calles flanqueadas por viviendas de planta rectangular. En estos habitáculos se han encontrado almacenes con recipientes cerámicos muy bien elaborados (toneles, vasijas, ánforas, etc.). Bancos corridos pegados a las paredes, ruedas de molino circulares, hogares de forma cuadrangular en el espacio central, diversas herramientas (azadones, podones, hachas, martillos fabricados en hierro), armas (falcatas, espadas de antenas, puntas de lanza), fusayolas (tensores de telares) y monedas con inscripciones en idioma ibérico que hacen mención a sus cecas (lugares de acuñación) de origen.

Edad del hierro, monedas ibéricas

Edad del hierro, monedas ibéricas

El ejemplo destacado de esta arquitectura en nuestra área es el castro de Valdecañas, una imponente fortificación con murallas ataludadas que en algunos tramos levantan aún más de dos metros; tiene además una puerta de acceso u un enorme torreón arruinado en la convergencia de las murallas norte y sur. Prescinde del clásico foso, al alzarse los paramentos defensivos desde el mismo borde del barranco que rodea el asentamiento.

Parte de su necrópolis ha sido excavada, localizando algunas urnas (vasijas) con las cenizas de los cadáveres y ajuares, a través de los cuales, se identifica desde el sexo hasta el rango social de los cadáveres incinerados. Otros asentamientos de la misma filiación los encontramos exclusivamente a lo largo del río Tajo en La Muralla (Valdehúncar), Alija (Peraleda de San Román) y Castrejón (Valdeverdeja).

Edad de hierro, pata de quemaperfumes

Edad de hierro, pata de quemaperfumes

Desde el punto de vista arqueológico en nuestra área es bien patente la presencia de materiales que guardan estrechas relaciones con las áreas celtas colindantes: puñales y espadas de antenas, cerámicas estampilladas o pintadas y la estatuaria zoomorfa representada por las efigies animales que conocemos con el nombre de “verracos”, de conocida expansión por el área meseteña del pueblo Vettón.

De estas estatuas existe una nutrida representación concentrada especialmente en la Jara cacereña, con una figura en El Toconal (Carrascalejo), una en Valdelacasa, seis en Villa del Pedroso, una en Berrocalejo y al menos dos definitivamente perdidas en Talavera la Vieja.

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